Wednesday, August 02, 2006

Land of The Dead



Land of the Dead

Dirigida por George A. Romero.

Interpretada por:
Simon Baker .... Riley
John Leguizamo .... Cholo
Dennis Hopper .... Kaufman
Asia Argento .... Slack
Robert Joy .... Charlie
Eugene Clark .... Big Daddy

Se toma su tiempo el señor Romero en regalarnos una nueva entrega su saga sobre los muertos vivientes. Cada 10, 15 años, aparece su última visión sobre el tema, y bien podría pensarse que es porque tiene tanto que decir que lo debe dosificar.

Yo creo que es el dinero.

Vamos, que no se lo dan.

O se lo daban, hasta ahora. Los zombies nunca han sido un género mainstream, a pesar de contar con una legión de seguidores (ojo a la sutil comparación), básicamente por tres condiciones:

1)Historias mínimas y repetitivas.
2)Gore excesivo para los gustos del gran público.
3)Incomodidad del tema.


No es Romero el creador del género zombiesco, pero sí su máximo exponente. Él fue quien los plantó delante de aquella granja, con un grupito de gente dentro que resultaron ser tan o más mortales que los muertos vivientes que buenamente les acechaban.

Suyo es el mensaje. Los zombies quieren comer, comer y comer; los humanos tambien, y además son capaces de matarse entre ellos para conseguirlo.

Podría extenderme en la metáfora de la sociedad idiotizada que representa los zombies bla bla bla bla, pero esto es una crítica de cine y no una tesis de sociología, y todos ya somos mayorcitos para ir pillando las metáforas.

El caso es que vivimos una nueva juventud del cine de terror adulto, como no veíamos desde los setenta. Curiosamente, dos décadas marcadas por la violencia (Vietnam entonces, terrorismo y guerra global ahora), que provoca que la gente se vea reflejada en este tipo de cine como no sucede en etapas más "pacíficas".

Con el (merecido) éxito de Amanecer de los muertos (remake de la segunda parte de la saga zombie de Romero), se ha descubierto el filón que este género mantiene. Historias alejadas del terror noventero (Screams y veranos varios, que recurrían de destete postadolescente y el despiporre de hígados fuera de plano, siempre tan limpio, siempre el Burberry tan inmaculado), más adultas, con cierta intención de "mensaje" (otra cosa es que lo consigan o no), más descarnadas, que atraen un público más predispuesto a las salas, que no se conforma solo con el susto de rigor (que los hay), sino que busca una complicidad, un guiño, a su propio mundo.

Y por eso a Romero le han dado dinero y le han dicho, abre la casquería que la gente pide marcha.

Y Romero hace lo que sabe hacer y lo que se espera de él. No es un virtuosista, ni lo pretende. Nunca ha destacado por unos guiones blindados, ni por planos estudiados que buscan epatar al espectador, ni por un ritmo de película al orden. Más bien, su realización siempre ha sido un poco pedestre, pero como se movía en los bajos presupuestos, se le perdonaba, y se valoraba (y se valora) como positivos algunos dejes que en otros directores serían defectazos. Pero eso es lo que tiene ser el maestro, el gurú del género, y un yayete bonachón que sigue en sus trece haciendo peliculillas de lo que le va.

La Tierra de los Muertos es más de lo mismo, sí, pero va un poquillo más allá. Apunta algo. Es la evolución de Romero en su relación con estos simpáticos podridos. Se nota que les ha cogido cariño, porque ya no son solo la masa anónima que describía hasta ahora. Romero trata a los zombies en esta ocasión casi como individuos, como otros protagonistas del film, dándoles unas líneas de guión que si bien no son de Lubitsch (uh aaahhh grrrr uhhhh están a la altura de los protagonistas vivos (En Samoa roban 50.000 coches al año. En Samoa hay 50.000 coches)

Mantienen su personalidad básica: quieren comer carne humana, son lentos, no se detienen ante nada. Pero además toman conciencia de grupo. Empiezan a recuperar su vida premortem, aunque ahora el desodorante sí les abandone, en una idea que ya apuntaban en la divertidísima Shaun of Dead (cuyos protagonistas hacen un cameo aquí, pero no les reconocí), con los muertos repitiendo su vida rutinaria y aburrida. Eso, y ciertas luces de comportamiento "inteligente", perfectamente inexplicado, que nos descubren un Romero encariñado con estas monadas. Qué gustazo da ver a Tom Savini aparecer en todas las pelis de zombies que se hacen a este lado del Mississipi (expresión que quedará en desuso después del Katrina). Ojo al detalle freakiecurioso: unas de las zombies es pastadita a Fayna de Gran Hermano, la novia del Yoyas.

Por la parte de los vivos, lo mejor que puede hacer el maestro es desmitificar. Son personajes sin historia, sin pasado, sin personalidad, que solo sobreviven (o no) a las ya clásicas situaciones de muertos que aparecen de la oscuridad, muertos que aparecen por la espalda, muertos que aparecen por el techo, muertos que están a punto de aparecer pero que al final son gatos... Su única función es ir muriendo a lo largo de la película, pero incluso aquí se puede parodiar al mismo género. Es decir, desde siempre, los soldados que salen en las pelis de zombies han sido valerosos, preparados, hiperarmados y heterogeneos. y han muerto. La latina, el negro, el chino y el caucásico han ido cayendo devorados por esos abortos de anuncio de Colgate. Romero lleva al límite la tontería del escuadrón para presentarnos unos personajes inservibles. El samoano, la chica dura y Manolete son impagables, eso sí, por lo que representa de burla de un género que a menudo se toma demasiado en serio a si mismo.

Los actores principales cumplen, aunque sean de segunda fila. Simon Baker tiene la cara de un tory británico el día que expulsan a su hijo de Cambridge durante toda la película. Asia Argento se derrite de lo morbosa que llega a ser. Dennis Hooper hace años que interpreta al mismo personaje. ¿Es realmente un actor maldito en Hollywood o es que le va el rollo?

La estructura narrativa es la de costumbre. Un lugar lleno de humanos que no se soportan entre si, sitiado por millones de muertos pestilentes. Hay una ligera variación, una pequeña excusa para salir al exterior, como es la misión de Riley de encontrar a Cholo (Leguizamo interpretando a Leguizamo), pero solo sirve para que haya más sustos.

Como de costumbre, lo mejor acostumbra a estar en las ideas sugeridas, en los detalles, que salpican el metraje. Los zombies cabeza abajo con dianas atadas al cuerpo, la cúpula del trueno de los zombies (faltaba el dos entran uno sale, pero a saber si sale alguien de allí), los zombies atravesando andando los ríos que protegen Fidders Green (que parece sacado del tramo final de la novela La noche de los trífidos de Simon Clark, y filmado como el asesinato del Coronel Kurtz en Apocalypse Now, las distinciones entre ricos y pobres en una sociedad donde el dinero no vale una mierda, y los clásicos planos de gente matando a amigos porque me ha mordido, joder, me ha mordido...

El punto negativo: que muere poca gente (en comparación con la que me gustaría), pero eso es completamente subjetivo.

En definitiva, si nunca has entendido el por qué estas pelis se siguen haciendo tras años y años contando lo mismo, no pierdas el tiempo. Pero si eres de los que cuando se apagan las luces ya espera ser salpicado, le gusta preveer todos los sustos pero sigue aguantando la respiración, hace apuestas sobre quien morirá primero, se pide un personaje favorito, y acaba saliendo de la sala tan contento como gimiendo uuuuhh mmmm uuuuhhh, esta es tu película.

Es de George A. Romero. En realidad, la crítica no hacía ni falta.

7 comments:

SisterBoy said...

Ah malandrin! ¿Con qué reservas tus mejores críticas para tu blog eh?

Doc Moriarty said...

Insensato! Son las mismas críticas del foro!

SisterBoy said...

Gasp!

Rafael P. said...

Por si te sirve de algo, Los creadores de Shaun... son los zombies que tienen encadenados para hacerse fotos con ellos.

Kike said...

¡Anda que no has tardado en poner la crítica!

Lo que respecta a la peli... Si, es de Romero y con muertos que andan y tal pero a mi me decepcionó un poco.

Kike said...

Anda, no es que hayas tardado, es que me ido al fondo del blog...

Doc Moriarty said...

Es más floja que otras, sí, pero reconozcamos que por muy bien que nos caiga Romero, no es un gran director. ni siquiera es un buen director.