Friday, August 19, 2011

Super 8, de JJ Abrams


El gran hype del verano. La madre de todas las nostalgias. La suma de los talentos más palomiteros de Hollywood.
Super 8, desde los primeros teasers hasta el póster final, prometía. Y mucho.

Una historia como las de los ochenta. De esas con las que flipábamos porque nos sentíamos identificados con sus protagonistas. Esos niños que vivían aventuras extraordinarias en un mundo de adultos al que empezaban a asomarse. Ese dejar atrás la infancia.

Éramos pequeños y teníamos bicicletas.

Éramos los Goonies con nuestras cabañas secretas y el mapa del tesoro. Éramos los exploradores fabricando naves espaciales. Éramos la panda de amigos que iban a buscar una cadáver... bueno, eso no me ocurrió nunca, pero ya entendeis lo que quiero decir.

Así que estaba entusiasmado y asustado con el estreno de Super 8.  Porque la mano de Spielberg es la que me ha criado cinematográficamente. Y porque JJ Abrams tiene talento para dejar su sello (esa fusión de costumbrismo tierno y sci-fi/aventuras/terror/misterio/espionaje). Las sensaciones eran positivas.

Tanto como cuando estrenaron La Cagalera de Cristal.

Y no hace falta que recuerde lo que pasó.



Los ingredientes son, pues, apetitosos: un grupo de niños que rueda una peli de zombies en super 8 y presencia un accidente ferroviario del que escapa un ****** tremendo.

Toda la primera parte del film, con ese amor por el cine más inocente, más puro, es deliciosa. Los personajes son puro cliché, pero los críos se hacen querer. Para mi gusto, le faltan chicas (solo está la protagonista y la hermana mayor del director, de aparición fugaz) y hermanos mayores (me remito al anterior paréntesis). Básicamente, no hay adolescentes. O críos o adultos. Blanco y negro. Tengo la impresión que los adolescentes daban mucho juego en este tipo de films porque no pertenecían a ninguno de los dos bandos (pro-fantasía, anti-fantasía). Querían ser mayores pero eran inocentes al mismo tiempo. Y creo que en Super 8 se ha obviado este elemento.

Luego, cuando ya aparece la parte del monstruo, la cosa se vuelve más convencional. Escenas de sustos dignas de la serie B de los ochenta, algunas gotas (muy poquitas) de paranoia de guerra fría, militares malísimos y abundantes dosis de azúcar (imaginaos Alien, imaginaos ET; juntadlo).

La película no pierde el ritmo en casi ningún momento, y las dos horas se pasan en un suspiro. Abrams se mueve cómodo aunque poco reconocible con la correa de Spielberg. Los críos están sensacionales y muy bien definidos. La película supura amor por el cine en cada uno de sus fotogramas (sobretodo en aquellos en los que la cámara se encuentra en el lugar de la pantalla, con lo que los protagonistas se convierten en espectadores, y nosotros los espectadores somos, en cierta manera, los protagonistas).

¿Por qué salgo con esta sensación de que me falta algo, entonces?

Super 8 es un facsímil. Una copia casi perfecta de un estilo de películas de hace más de veinte años. Películas que llevan dos décadas sin rodarse. Películas que nos encantaban. Un film idéntico.

El que ha cambiado en todo este tiempo, soy yo. No soy el niño de diez años que viajaba al pasado en un DeLorean. No soy el chico que luchaba contra criaturas del espacio codo a codo con unos cazarecompensas alienígenas. No vivimos en un mundo analógico, donde tus compañeros de clase me explicaban las películas antes de verlas y exageraban y creaban nuevas historias. Hemos pasado por muchas cosas: la caída del muro, el 11S, naves arder más allá de Orion, las Mama Chicho, el final de Perdidos, Mourinho...

¿Qué sentido tiene reproducir un mundo que ya no pertenece más que al terreno de los recuerdos?
Si sirve para relativizar-lo y jugar con él, como hizo Paco Plaza con su maravilloso Cuento de Navidad, perfecto. Si se trata tan solo de un ejercicio de nostalgia teledirigida a un sector muy concreto del público (aquellos que nos encontramos en los treinta), sin más intención que clonar algo que en su momento funcionó...

puede que guste, claro. Es muy entretenida.

...o puede que te haga sentir que aquel niño de diez años hace tiempo que dejó de buscar mapas del tesoro.



8 comments:

13 said...

És curiós... Vaig poc al cinema. Ja havies dit que no t'havia entusiasmat... A la crítica no la deixes gaire bé. Però precisament, després de llegir aquesta crítica, ara tinc ganes de veure-la. Diguem que m'interessa molt la temàtica i el tractament.

Em preocupo, també sóc un nostàlgic.

Salut!!!

alex said...

T'ho vaig comentarvun dia. Si ara veièssim les pelis de llavors per 1a vegada, no ens fliparíen tant. Es la generació, es la edat.

Anonymous said...

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thisboy said...

Jo la vaig veure ahir i em va transportar a la època de Goonies... em va encantar. Deu ser que soc del club de la trentena ;D

Kike said...

Lo de "el que ha cambiado soy yo" me parece una falacia suprema. Es el típico comentario que hace todo cristo. Pero lo cierto es que yo tengo 10 años menos que tú. Y mientras que sigo disfrutando esas aventuras de los 80 Super 8 me parece tramposa, facilona y cursi.

No es una cuestión de percepciones sino de calidades. El Abrams este, que es un trilero de feria, sólo sabe copiar la "forma" de las cosas, no el "fondo".

Madridista said...

Super - 8 una pelicula que realmente te hace recordar viejos tiempos, y no defrauda, me gusto un monton y la volveria a ver muchas veces más. Un exito.

Tiendas de Muebles said...

A mi super8 me parece un quiero y no puedo. Un intento de aproximarse al espíritu de películas ochenteras del estilo ET o los Goonies, pero se queda en eso, en un intento.
La historia está manida hasta más no poder y los personajes de los niños son arquetípicos hasta la nausea: el gordo listillo, el pequeñajo cabroncete, el prota que acaba de sufrir una desgracia y la chica guapa.
Entretenida es, pero desde luego, cualquier comparación con las ya mencionadas ET, los Goonies o Cuenta Conmigo, por ejemplo, es un auténtico insulto.

Jose said...

Casi coincido contigo, pero no... será porque la ví en casa, porque me esperaba algo mejor, o por lo que sea.

Pero más que un homenaje, me parece un Goonies VS Predator, o VS Alien... llena de tópicos y estereotipos además.

Normalita aunque con excelente factura técnica.