Thursday, February 12, 2009

El curioso caso de Benjamin Button, de David Fincher


Fabricar una película para ganar muchos óscars no es malo de per se. Es lícito, de hecho. Lo que debe exigírsele a ese film es que, al menos, no se le noten los trucos.

Y El curioso caso de Benjamin Button es un libro abierto sobre cómo realizar una película oscarizable, a saber:

  • Personaje central que convierte su defecto en virtud.
  • Historia bigger than life.
  • Relación tormentosa pero duradera.
  • Corte de personajes secundarios curiosos cuyas vidas cambian por acción del protagonista.
  • Pasajes épicos.
  • Tramos intimistas.
  • Fotografía y efectos especiales deslumbrantes.
  • Una escena de guerra que demuestra el heroísmo del protagonista.

Como el relato de Scott Fitzgerald en el que se basa es demasiado corto, los productores contrataron a Eric Roth, el guionista de Forest Gump, para que cumpliera con su cometido. Roth, ni corto ni perezoso, debió abrir el word y le salió el dichoso clip: “Parece que está escribiendo una película oscarizable!”. Y de allí a usar la plantilla de la peli de Zemeckis solo hay un click.

La parte positiva del film es que se tratan de tres horas que pasan en un suspiro. La proyección no aburre, y contiene escenas que podrían tildar de “bonitas”. A Fincher se le ve poco o muy poco, con una dirección sobria, sin grandes estridencias pero en la que cuesta reconocer algunos de sus rasgos de estilo. Narrada como un cuento de hadas en su primera (y magnífica) primera hora, la película se va deshinchando poco a poco una vez superamos la fase de vejez prematura de Benjamín, y nos estancamos en esa especie de edad adulta de madurito guay.




Todo el tema del niño que crece entre ancianos como otro viejuno más es lo mejor de la cinta, junto a la parte de la segunda guerra mundial y la relación de Button con la mujer casada interpretada por Tilda Swinton. A decir verdad, la química entre estos dos es muy superior a la que pueda existir entre Brad Pitt y Cate Blanchet. Porque... ¿tiene Blanchet química con alguien en la gran pantalla?

Pitt está bien, sobretodo en esa caracterización de viejo (¡por fin una creíble!), más que cuando se aproxima a la juventud de tercera edad (aunque creo que hay un par de décadas en las que no cambia su aspecto en absoluto). Blanchet es fría y lleva su personaje al terreno donde los lleva todos: a la desconexión con la platea.

Pero todo lo que se pueda ganar con lo que tiene de bueno el film se pierde en su infinita previsibilidad, que lo convierte en un producto prefabricado de laboratorio, emociones plastificadas al más puro estilo Edward Zwick y sus películas de fotoprix. Los diálogos acumulan un montón de convenciones, con frases ridículas y a menudo vergonzantes (que le digan “eres perfecto” en un susurro a Brad Pitt no puede sino despertar la carcajada del respetable); los personajes secundarios están vacíos, poco definidos y no se ven en absoluto influenciados por Button; los intentos de dramatismo (como el final del capitán) son una mera excusa para colar moralejas carrinclonas; y así tres horas.

Puedes adivinar qué va a ocurrir en cada escena, quien va a hacer qué, y qué consecuencias traerá. Y no solo porque lo hayamos visto en Forest Gump (que ya lo vimos, cambiando el SIDA por una rodilla rota y un capitán de Vietnam por un Capitán de la Segunda Guerra Mundial), sino porque a la película se le ve el plumero. Button es el hermano bastardo y anónimo de Gump. Donde allí había comedia (esos encontronazos con la historia), aquí solo hay trascendencia.

Solo hay una escena que me desconcertó: el cortometraje ameliesco que sucede en París. No me lo esperaba, y resultó ser un pegote sin ningún tipo de solución de continuidad con el tono del film, algo tan absurdo como que a alguien se ocurriría: “ya que estamos en París, “hagámoslo a la Amelie!”. ¿Por qué?

¿Y ese lucir tipo jamesdeanesco sobre una Harley? ¿Y esos descartes de la vida de Brad Pitt durante el rodaje de Siete años en el Tíbet, amortizados aquí para verlo viajar por Oriente? ¿y ese momento a cien cañones por banda?

Fincher, esto es solo un tropezón en una carrera más que estimable. Y más viniendo de donde vienes, la que quizá sea la mejor película de lo que llevamos de década, Zodiac. Pero es que El curioso caso de Benjamín Button se queda en un intento de agradar a la Academia, y poco más. Hora y media menos de metraje y la hubiera disfrutado (¿es necesario el dramón sobremesero del último tercio?), pero entonces quizá los productores no hubieran tenido la enésima gran película americana... con un epílogo que podría firmar cualquier comercial de Benetton.



Postdata: me olvidaba de la historia en el presente con la hija leyéndole el diario de Button a su madre, enferma terminal en un hospital al que se aproxima un huracán. Pues eso. Me olvidaba. Por algo será.

8 comments:

Mery said...

No he visto la peli, pero cuando ibas explicando los puntos para hcer una peli oscarizable he pensado "está describiendo Forrest Gump" y ya veo que síXD
De todos modos la veré;)

Mery said...

Vale ya la he visto y me ha parecido soporífera. No me ha emocionado en ningún momento y Forrest Gump me encanta.

Lo Gené said...

Dudaba esta tarde entre ir a ver The Reader o El curioso blablabla.

Me voy a ver The Reader...

Kike said...

Aun no he visto la peli. Me apetecía pero me temía que fuera una "cosa estándar para los oscar" y pfffffff... al parecer sí, lo es.

Entonces, ¿es mejor Batman?

tamat said...

lo has cuadrao. La sombra de Forrest Gump es larga sobre esta pelicula.

Me sorprende que no digas nada por la nula interpretación de Brad Pitt, en serio, es que no mueve una ceja en toda la pelicula, lo que es ironico teniendo en cuenta que usaron tecnologia de la ostia para capturar los movimientos de su cara y pasarlos a 3D para la caracterización de viejo.

quitusbcn said...

no me gustó.
le falta ritmo. lo único que me despertó un poco fue el tema del reloj al inicio (algo muy en la línea de la mariposa de "Jack" http://www.imdb.com/title/tt0116669/) y el tema de París, que sin venir a cuento, como mínimo tenía ritmo.
pero el GRAN problema de la peli es que el personaje no evoluciona. nace siendo un viejo (de cuerpo y alma) y muere igual. mas allá de una escena con soldados de plomo, en ningún momento actúa como un crío (mas allá del ataca del alzheimer final). toda la visión de la peli es "viejuna", no hay modulación ni matices.

videodromo said...

Yo que quiere que le diga mi estiamdo Doc Moriaty, lloré como un niño pequeño, me encantó, comparar esto con Forrest Gump me parece muy duro. Creo que es muchísmo mejor, esta años luz. Sus mensajes son la antítesis uno del otro. Yo creo qeu esta es una película mucho más inteligente a todas luces.

SisterBoy said...

¿Acaso esperabas que la parte en la que Brad Pitt puede enseñar el careto sin maquillaje no fuera la más larga?.

De acuerdo en todo excepto en que Zodiac es buena